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Si tu termo eléctrico no calienta, o el agua sale templada y se acaba enseguida, casi siempre hay una explicación sencilla. En esta guía repasamos las causas más habituales, lo que puedes comprobar tú sin riesgos y cuándo toca llamar a un profesional.
Ariston, uno de los grandes fabricantes de termos, señala los problemas de alimentación eléctrica como la causa más común de que un termo deje de calentar. Antes de pensar en una avería, comprueba esto:
Si el automático salta una y otra vez al conectar el termo, no insistas: es señal de que algo no va bien por dentro y debe revisarlo un profesional.
Si el termo está encendido y aun así el agua no sale tan caliente como esperabas, revisa estos puntos.
Parece obvio, pero pasa a menudo: alguien ha bajado la temperatura en el panel o en el mando. Súbela un poco y espera a que el termo complete un ciclo de calentamiento antes de volver a probar.
Muchos termos modernos tienen funciones que aprenden tus hábitos. Ariston, por ejemplo, explica que su función ECO EVO memoriza tus hábitos de consumo diarios para tener el agua caliente cuando la necesitas. Ferroli tiene una función Smart en sus Tiber B, que se puede activar o desactivar. Si un día te duchas a una hora poco habitual, puede que el agua no esté a tope. Revisa el manual de tu modelo para saber cómo desactivarla si lo prefieres.
Si el agua caliente se acaba enseguida, quizá el problema no sea una avería. Cuando en casa sois más personas que antes, o hay más duchas seguidas, un termo pequeño se queda corto. Te explicamos cómo acertar con la capacidad en nuestra guía de tipos de termos eléctricos.
Muchos termos tienen un botón de reinicio o rearme. Según Ariston, los pasos son:
Algunos termos con panel digital, como el Ferroli Tiber B, avisan de una avería con un código numérico. Apúntalo antes de llamar: ahorrará tiempo al técnico.
Hay causas que no se arreglan desde el panel y que conviene dejar en manos de un técnico.
En zonas de agua dura, la cal se acumula en la resistencia. Según Ariston, esto reduce la eficiencia del termo y aumenta el consumo, y si la resistencia está muy dañada hay que cambiarla. Si en tu zona el agua es dura, es un punto a tener en cuenta al comprar: hay termos con resistencias pensadas para sufrir menos con la cal.
Si el termostato falla, puede que no detecte bien la temperatura del agua y el termo no llegue a encender la resistencia. Ariston recomienda que lo compruebe y lo sustituya un técnico cualificado, para que el nuevo quede bien ajustado.
Si además ves agua alrededor del termo, desconéctalo y revisa nuestra guía de preguntas frecuentes sobre la instalación de termos eléctricos, donde explicamos cómo detectar una fuga.
Para cualquier reparación, recuerda: corta la corriente antes de tocar nada y llama al servicio técnico oficial de tu marca o a un profesional autorizado.
Si te toca cambiarlo, estos son algunos modelos de nuestro catálogo, con lo que dice cada fabricante:
Si dudas entre un termo y una bomba de calor para el agua caliente, te lo comparamos en bomba de calor ACS o termo eléctrico.
Muchas veces, cuando un termo no calienta, el problema está en el cuadro eléctrico, en la temperatura elegida o en un modo de ahorro activado. Merece la pena descartar eso antes de nada. Si el termo ya tiene años y la cal ha hecho su trabajo, lo más práctico suele ser cambiarlo y aprovechar para elegir bien la capacidad.
En Termogar llevamos más de 15 años en el sector. Si vives en la zona oeste de Cádiz, podemos instalarte el termo nuevo (ver zona de instalación); si estás en otra zona, te lo enviamos a casa.
¿Dudas sobre qué termo elegir? Escríbenos a clientes@termogar.es o llámanos al 956 861 081. Y si quieres ver todos los modelos, entra en nuestra categoría de termos eléctricos.